
Després de dies de molta pressió i de “tancament” acadèmic forçat, ahir em vaig concedir un premi, vaig anar amb uns amics al TNC a veure “NON SOLUM”, l’obra d’en Jorge Picó i en Sergi López que l’any passat em vaig perdre, amb el luxe afegit aquest cop, de gaudir-lo una estona en un debat obert a posteriori… i amb la deessa fortuna de la nostra banda perquè totes les entrades estaven exhaurides!
Sí, en Sergi m’agrada molt, per a mi els seus ulls ho expressen tot, et desarmen. He vist gairebé totes les seves pel.lícules (no us perdeu Una Relació Privada, una petita-gran pel.lícula i està sublim), també havia sentit parlar molt de les animalades performades que, de tant en tant, fa amb els seus amics actors de Vilanova però no havia tingut mai el gust de veure’l a teatre… I ahir el vaig gaudir de valent!
És cert que durant una bona estona estàs despistat, una filera de personatges xerrant tots alhora i et xoca navegar per un fil narratiu que sembla que no hi és, però, oju!, a mida que va tirant endavant aquest diàleg rocambolesc, caòtic, de molts personatges que al final són un, te n’adones que de comèdia banal no en te res, ans al contrari, és tan senzilla i desordenada de forma, com de profond el sentit… Qui som? Gran pregunta. Però no, no ens equivoquem, és una obra tan simple i tan sense preteses, que et desmunta, literalment!
Vaig seguir-lo amb interès, vaig riure molt, em vaig emocionar, tot anava in crescendo agafant més sentit, les estones amb l’ allioli, el lampista despullat, l’extraterrestre a la descoberta del sexe, les preguntes que ens anava llençant (perquè ho fa, sí, hi ha un feedback molt subtil), però quan va aparèixer aquell undentreelsmoltsdellmateix dient esverat - nois, jo marxo, no entenc res i ja m’està be estar com estic - i es posa a cantar L’Home Estàtic d’en Pau Riba així, a boca de canó, amb aquella escenografia nua, es va fer la llum de tot plegat……… Equivoca’t, equivoca’t, equivoca’t però no deixis de viure! I Non Solum Sed Etiam.
Confirmat, els bombers i en Sergi López són la meva debilitat, però aquesta ja és una altra història… Gràcies Sergi, una gran nit!
Classificat com a: descubriendo el planeta Tierra, experiencias, troballes

Es la isla de los volcanes y del gran cráter, mantiene el estatus de reserva de la biosfera y es la más occidental y verde de las islas afortunadas, la llamada isla bonita… Esto es La Palma, una isla super tranquila, para perderse, para hacer senderismo, para aprender de nuevo a respirar (como leí en un eslogan)… Otro paraíso cercano, de naturaleza agreste e indomable y de gente sencilla, austera y muuuy relajada.
La idea era perderse y descansar, leer mucho, hacer baños de mar y caminar siguiendo GR hasta donde pudiéramos, es decir, las botas de montaña mezcladas con el bañador, una gran experiencia en un lugar que lo tuviera todo… y lo encontramos, a 3.000 km de casa!
Reconozco que ya desde que bajé del avión y respiré ese aire descomprimido, fresco y limpio, La Palma me atrapó. Así que fue fácil que me engatusaran con sus viejitas y alfonsinhos, unos pescados atlánticos hechos a la brasa riquísimos, acompañados de unas buenas papas arrugás con mojo verde y vino malvasía. Tampoco me importaron las pequeñas piedras negras puñeteras que pisaba cuando entraba en sus playas de arena negra y en esas aguas salvajes y nunca quietas. Más de una vez sus estrechas carreteras llenas de curvas que serpenteaban grandes alturas me provocaron vértigo y mareos, un ejercicio necesario para contemplar el mar de nubes que quedaba ahí abajo desde crestas como la Caldera de Taburiente o Roque de los Muchachos, uno de los 3 observatorios astronómicos más importantes del mundo a 2.400 m. de altura… Pero lo que no olvidaré nunca fue el día que descubrí esos volcanes…
Decidimos ir a explorar el sur de la isla, la zona de Fuencaliente que hacía apenas 2 semanas se había quemado en un gran incendio, un lugar que, hasta ese momento, estaba repleto de bosques frondosos, con pinos centenarios altísimos. Fue fantástico constatar que, a pesar de todo, muchos de esos famosos pinos canarios habían resistido ese gran fuego provocado. Desde allí empezamos la famosa Ruta de los Volcanes que nos llevaría del volcán de San Antonio, pasando por el volcán de Teneguía, hasta llegar al faro de Fuencaliente y sus salinas.
Mi primera experiencia mágica fue desafiar el fuerte viento que sacudía la cresta del cráter de San Antonio y llegar hasta un mirador desde el que se veían, allí a lo lejos, otros dos volcanes y una larga lengua de tierra y lava solidificada vertida al mar que hizo crecer el tamaño de la isla hacia el sur. Fuimos descendiendo y descendiendo (el desnivel era a veces suave y otras muy fuerte) rodeados de tierra negra, vegetación baja, cultivos de viña rastrera (la llaman así porque se arrastra por el suelo) y pisando lava y viendo rocas de formas fantasmagóricas que fueron nuestra única compañía a lo largo de un camino difícil pero con paisajes indescriptibles. Otro momento mágico lo viví bajo un calor sofocante y una atmósfera asfixiante sintiendo cómo el gran volcán de Teneguía te iba observando de reojo hasta que desaparecías de su vista… alucinante! Y después de caminar viendo a lo lejos nuestra meta, ese faro al que no llegabas nunca, descubrir que … ¡estaba junto a una pequeña calita con barquitas de pescador repostadas en la arena! Y de guinda, ese instante final sublime que sólo se puede describir con sensaciones: descalzarse, mojarse los pies en el mar, animarse, quitarse la ropa y zambullirse en esas aguas transparentes, frías y refrescantes… ¡He flotado entre volcanes!

Natura serena, natura salvatge, natura “domesticada”
(ara hi ha platges i camins senyalitzats, és el què sembla que cal fer per a mantenir l’estatus de reserva de la biosfera).
Pins, alzines, farigola, cric-cric de grills, olors intenses, la pomada, els peixets fregits, el pa i tomata i la caldereta…
Malgrat tot, encara hi és el paradís a la terra, jo hi acabo de tornar… Menorca!



