Hermosa, intensa, conmovedora.
La desnudez de las emociones, el silencio, la nada, la desesperación.
La soledad.
Unas Kristin Scott Thomas y Elsa Zylberstein magistrales.
Una opera prima, una OBRA MAESTRA… Cine europeo sublime.
Altamente recomendable, inmensa.
Classificat com a: descubriendo el planeta Tierra, reflexiones en voz alta

En estos días hace justo un año que realicé uno de los viajes más interesantes, intensos y bonitos que he hecho nunca. Hace justo un año que estuve en una de las zonas más calientes del planeta, donde el Mediterráneo termina y empieza Oriente Medio: Siria, Jordania y Líbano.
Respiré, viví y disfruté de la inmensidad de Siria, de sus monumentales ciudades imperiales grecoromanas, muchas de ellas declaradas Patrimonio de la humanidad y por las cuales no transitaba ni un turista, de su cocina, sus olores y sobre todo, de sus gentes, gentes abiertas, refinadas, hospitalarias y muy cultas en su mayoría, una amalgama de distintas religiones… No me sentí ni vigilada, ni asediada y libre de moverme por las calles, al menos de su capital, la mítica Damasco… ¿el famoso eje del mal?… Líbano fue un caso aparte, una visita relámpago en un pais en guerra. Sufrí, la verdad. De camino a Baalbek conté al menos 10 tanques de combate con sus respectivos regimientos y , a lo largo de la carretera en la zona controlada por Hezbolah, se exponían banderolas con fotografías de los mártires caidos… Qué lástima, un hermoso país enredado en una telaraña de intereses internacionales. Cambiamos de pais, ése era, en teoría, más cercano y amigo de occidente: Jordania. ¿Qué sentí? Pues fastidio, un pais arrogante, muy poblado (aunque quien se llevaba la palma era Siria, con sus campamentos de refugiados palestinos e iraquís que según estadísticas superan los 3,5 millones. Para un pais de 19 millones, ese peso se nota, y más sin ayudas internacionales…), sucio… y me sentí muy maltratada, por ser turista y por ser mujer… ¿la esencia de la cultura beduina?
Muchos recuerdos, muchos. Todos enriquecedores y bellos. Pero quizás uno de los más impactantes fue la sensación que me produjo contemplar desde lo alto del monte Nebo un paisaje árido, ondulante y sin fin: el valle del río Jordán, Israel… ¡Me quedé maravillada, estupefacta! La cuna de nuestra civilización a mis pies… Galilea, Nazareh, Jericó… hasta su desembocadura en el Mar Muerto! Recuerdo que me cayeron algunas lágrimas, fui consciente que lo que observaba era la tierra prometida, la vuelta a los orígenes del pueblo judío… y todo el odio que ha provocado.
¿Cómo es posible que un pueblo que ha sufrido tanto, de gran cultura, constantes y grandes, que han hecho florecer zonas desérticas, que son líderes mundiales en el reciclaje y buen uso de los recursos naturales, provoque tanto dolor y no sea capaz de moderar y evitar un sufrimiento que conoce muy bien? ¿ No tienen suficiente con construir un muro de cientos de kilómetros y 9 m de altura que divide gran parte del territorio palestino y separa a familias enteras? Pues parece ser que no…
El otro día, realizando un vaciado de noticias (cosas del trabajo), leí que ahora Israel, a pesar de continuar vulnerando el derecho internacional y los acuerdos de Oslo, “impide” la libre circulación de ciudadanos palestinos de los territorios ocupados; si sales de Cisjordania para visitar Gaza, te quedas en Gaza, porque no tienes permiso para volver, te vuelves un ilegal. Es decir, si vas porque tienes una boda, de visita o asistes a un familiar enfermo en Gaza, no vuelves a entrar en Cisjordania… Llámese “restricción de permisos”… Si eres ciudadano israelí de origen palestino, puedes casarte con una palestina de los territorios ocupados, pero tu mujer no podrá vivir contigo en Israel… ¿Las razones? Muchaaas, y todas relacionadas con el trazado del muro que va “añadiendo” zonas que no corresponden con la frontera Cisjordana-israelí establecida en 1967. Mientras, construyen nuevos asentamientos de colonos en ese nuevo territorio y se aseguran su permanencia…. Otra forma de terrorismo, tu sales, pero ya no entras…
¿Tendremos que seguir sufriendo el resto del mundo las sanguinarias decisiones de dos paises que deciden quién está en un lado u otro del mundo y aceptar como borreguitos las consecuencias de dichas decisiones que convierten a un pueblo desesperado en una bomba de relojería?
Recordemos y no olvidemos que también existen otros muros de la vergüenza, como el muro de la frontera mejicano-estadounidense o el de Sáhara. Pero aún hay miles de otros muros quizás peores que no vemos, que son invisibles… Another brick in the Wall…
(un reportaje reciente y muy interesante de Documentos Tv. Habla sobre un pueblo que resistió el paso del muro…)

Dicen por ahí que el nombre, de hecho toda palabra que sale de nuestra boca, es vibración y es energía. Dicha energía se transmite: de mí a tí, de tí a ellos, de ellos a nosotros, etc, etc. Esa energía se almacena y se queda en ese receptáculo que eres tú, y con tu energía, se mezcla y se transforma… y te llega, te hace sentir, pensar… o no… el poder de la palabra, ¿no? Es por eso que también dicen por ahí que el nombre de pila es fundamental: lo llevarás toda la vida encima y la energía que desprenda el nombre, permanecerá en tí y en los demás…. Quizás por eso le doy tanto peso a las palabras. Para mí la elección de las palabras es minuciosa, preciosista, para que el mensaje sea conciso y claro, aunque en nuestro cotidiano pequemos de todo lo contrario…
Hace ya un tiempo que mencioné el tema en otro post Elígeme por el título … Y es que es cierto: por el nombre y con el nombre te dejarás llevar… ¡Cuánta responsabilidad! Es como ponerle título a una canción o a un libro, título cuya elección a menudo se produce por puro azar y a veces, ese azar provoque popularidad y gran éxito en ventas… El poder de seducción del título, el éxito en el nombre del nombre….
Hoy he vuelto al FNAC de Pl. Catalunya. Desde principios del verano que no volvía, es uno de mis rincones favoritos, el mundo de las tentaciones a pie de calle! Aunque siempre procuro ir a piñón y no distraerme (así el bolsillo tampoco se distrae…), esta vez he vuelto a caer… Iba con 1 objetivo pero he salido con… 6!
Ese objetivo se llama Un Geek en Japón (que es el libro basado en el blog de un chico español que vive en Japón y explica cosas interesantes y muy divertidas sobre los otros, esos geeks curiosos y frikies asiáticos) y es un libro que recomiendo: es ligero, ameno y muy gráfico… y lo más importante, refleja de una manera muy fiel y didáctica esa cultura que nos es extraña… Os lo dice una que ha tenido la suerte de viajar allí y quedarse literalmente “prendada” a la japonesa, es decir, con intensidad y laboriosidad, ja, ja!
Y paseando entre estantes, no he podido evitar, y gozar, con la observación casi enfermiza de mirar los títulos: Un Lugar Llamado Nada de Amy Tan, Quisiera Que Alguien Me Esperara En Algún Lugar de Anna Gavalda, El Marino Que Perdió La Gracia Del Mar de Mishima (gran libro!), Entre Limones – Historia De Un Optimista de C. Stewart, Metafísica De Los Tubos de A. Nothomb (recomendadísima, es tremenda!), Cuentos Breves Para Leer En El Bus de varios autores como Chejov, Apollinaire o Kafka (una selección de clásicos muy bien escogidos) o el gran El Desorden De Tu Nombre, de Juan José Millás, un libro extraordinariamente sencillo, como su autor, que para mí sigue siendo el number one como inventor de títulos de libro (otro, La Soledad Era Esto).
Pero todo esto para decir que hoy he hecho un gran, gran descubrimiento literario… pero otro día lo explico, cuando lo haya terminado… Bona Mercè!

Arribant a casa de capvespre, molt cansada i adormissada.
Un préssec gros i sucós mirant-me de reüll sobre el marbre de la cuina, són els últims de l’estiu…
Una queixalada rera l’altre, el gust deliciós i dolç del fruit barrejat amb la pellofa, una pellofa gruixuda i de textura vellutada… una gran troballa, és el primer cop que em menjo un préssec amb pellofa sencer…
Obro un disc que m’han regalat i el poso… Per l’aire corren melodies suaus, tendres, nostàlgiques, de vegades tristes… Un capvespre que anuncia la tardor.
Acords amb Leonard Cohen, un homenatge dirigit per Alberto Manzano
(el traductor al castellà de Cohen o Dylan) i interpretat per molts artistes: S. Auserón, L.E. Aute, Duquende o la mateixa Perla Batalla, corista inseparable del gran Leonard, i que ha estat girant per diferents auditoris, ara en disc, un doble disc que aquest mes surt amb les revistes Sons i Jaç, un regalet preciós…



